El gobierno de la 4T carece de memoria, de planeación y de sentido de urgencia. Apenas en 2023–2024, México sufrió una de las peores sequías registradas. Frente a las consecuencias desastrosas de esta sequía, el gobierno federal hace NADA. Dejar pasar, “patear el bote” y esperar que la solución nos caiga del cielo.
Centro, norte y noroeste de México tuvieron regiones enteras con sequía categoría D4 clasificada como “excepcional” donde se registra no solo la falta de lluvia y humedad sino la afectación del suelo y ecosistemas asociados, por el impacto tan grave en la agricultura, ganadería y en el abastecimiento doméstico.
A pesar de haber tenido lluvia en el 2025, la mayoría de presas en el noroeste están por debajo de su nivel normal de estas fechas. Las presas El Granero y La Boquilla en Chihuahua se encuentran en 42.8% y 38% respectivamente, cuando su nivel histórico está por arriba de un 50% – 70%.
Respecto al Tratado de Aguas de 1944 México–EUA, el ciclo de entrega de agua de México a Texas por la cuenca del Rio Bravo (ciclo quinquenal # 36), cerró con un adeudo de México a EUA de 1 mil millones de m3. De acuerdo al Art. 4° de dicho tratado, el adeudo se suma a la entrega de 2,158.5 millones de m3. Quiere decir que en el ciclo 37 México deberá entregar 2,158.5+1000= 3,158.5.
Las presas internacionales sobre el Rio Bravo, La Amistad y Falcón (donde se almacenan las entregas de México a EUA), se encuentran en 19.5% y 15.5% respectivamente lo cual indica que México no ha aportado ni un solo metro cúbico, pero tampoco hay escurrimientos del lado norte.
Si dividimos entre cinco para conocer las entregas promedio anual, considerando además el adeudo que se debe entregar, tenemos la cifra de 431.7+200 = 631.7 millones de m3. Esto será materialmente IMPOSIBLE y generará una tremenda presión del gobierno de EUA.
EL NIÑO (ENSO), es un fenómeno complejo provocado por una baja presión en el Pacífico Ecuatorial que altera la fuerza de los Vientos Alisios que a su vez, provocan un incremento de la temperatura superficial del mar frente a las costas del Perú. La NOAA está considerando incluso lo que le llaman un “Super Niño” que implica temperaturas muy altas en el Pacífico Ecuatorial.
Normalmente ENSO influye fuertemente en la meteorología de nuestro país. Provoca altas temperaturas en todo el territorio, lo cual genera mayor evaporación y estrés hídrico. Normalmente altera el ciclo de lluvias, hace la canícula más intensa (interrupción de lluvias temporalmente en el verano) y todo esto se traduce en mayor presión sobre las presas y acuíferos del país alteando los ciclos agrícolas.
Lo que está comprobado también, es que ENSO debido al incremento de la temperatura en el Pacífico, induce fenómenos extremos tanto en la temporada de huracanes como en la presencia de sequías en el territorio.
Aunque resulta paradójico, la NOAA pronostica huracanes muy intensos y riesgo alto de sequía.
Este pronóstico lo conoce perfectamente el gobierno a través del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La pregunta es ¿Qué se está haciendo? ¿a qué están esperando?
Lo dijimos el año pasado y lo repetimos hoy: la única solución frente a estos fenómenos extremos, su impacto directo sobre la economía y falta de agua para la agricultura y la población, es la EFICIENCIA y la TECNIFICACIÓN en los distintos usos industrial, agrícola y público urbano.
Pero la respuesta del gobierno es NULA, no se está avanzando, Por el contrario, estamos retrocediendo en todos los frentes. En el caso de saneamiento: en 2012 cerramos con un tratamiento del 60% de aguas residuales. Hoy regresamos al nivel del 2006, 40%. Quiere decir que RETROCEDIMOS 20 AÑOS.
Lo hemos repetido muchas veces. El presidente López Obrador destruyó la CONAGUA. Le redujo 50% su presupuesto. Prácticamente fueron eliminadas áreas estratégicas como la TÉCNICA, ATENCIÓN A EMERGENCIAS, REVISIÓN Y LIQUIDACIÓN FISCAL, INSPECIÓN Y VIGILANCIA. Peor todavía: programas prioritarios de tecnificación agrícola y de tecnificación y mejora de eficiencia de organismos operadores de agua municipales, fueron llevados casi a CERO. Solo hay que revisar los presupuestos 2025 y 2026 para constatar que NO hay interés en avanzar frente a este grave problema.
La única solución frente a este reto es: INFRAESTRUCTURA, modernización y tecnificación en el uso del agua y esto solo o haremos con un financiamiento inteligente. No hay recursos en el PEF 2026. No tienen un centavo los organismos de agua municipales. Los agricultores no tienen capacidad de inversión. Nosotros vemos como una vía absolutamente lógica y viable la inversión PÚBLICO–PRIVADA.
La inversión fuerte en infraestructura hídrica es absolutamente URGENTE. Es segura y rentable. Pero además es la única via para enfrentar el grave problema que tenemos encima.
México está bajo presión del gobierno de Trump por el T-MEC, aranceles, cárteles de la droga declaradas como organizaciones terroristas y ahora la solicitud de extradición de políticos vinculados al narco. El informe de la NOAA seguramente ya está en su escritorio. Debemos actuar no por temor a sus represalias sino por el bien mayor de nuestro país.
Cita este artículo
Luege, J. L. (2026, mayo 27). El Niño, ¿ariete político? Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/el-nino/





