Han llegado las vacaciones, días en que los chicos sueñan con diversión, y aventuras, pero los padres atrapados por los sistemas rígidos, tienen que seguir con su dinámica cotidiana, señal de que aún queda mucho por hacer respecto a las leyes que abordan la conciliación entre la vida laboral y la familia. A cambio de diversión, playa, montañas, juegos, muchos niños y jóvenes se quedan atrapados en la realidad virtual, destinando horas anclados a sus móviles, a las redes sociales sin una alternativa que les permita disfrutar lo que son: niños y jóvenes. Quedan a merced de los peligros que implica la red, o en la calle presas de una cultura de poco esfuerzo, drogas y delincuencia, en un mundo que se ve tan caótico y oscuro.
Vacaciones felices: Un adulto que acompaña con amor
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