En el marco del XV Congreso Uniapac LATAM en Guadalajara, un grupo de empresarios y líderes de América Latina se reunió no solo para hablar de negocios, sino para redescubrir su propósito más profundo.
Artículos seleccionados sobre esta temática, con enfoque académico y profesional
En el marco del XV Congreso Uniapac LATAM en Guadalajara, un grupo de empresarios y líderes de América Latina se reunió no solo para hablar de negocios, sino para redescubrir su propósito más profundo.
«La empresa debe ser productiva, debe contribuir al uso racional de los bienes de la tierra: se aplica también a ella la parábola evangélica de los talentos. Todos los ‘talentos’ que colaboran en ella deben ser utilizados de tal manera que contribuyan al desarrollo y la armonía de la sociedad de la que forma parte; no sólo el dinero -talento peligroso pero poderoso- sino también el ser humano, que ofrece, incluso desde el punto de vista económico, la mayor capacidad de rendimiento, ya que contiene en su interior ¿Es una semilla espiritual de posibilidades casi ilimitadas?»
La economía del bien común, es un sistema económico que presenta conceptos frescos y humanistas, basado en la subsidiariedad y la solidaridad, la distribución equitativa de la riqueza y los valores humanos como la confianza, honestidad y la responsabilidad.
La economía del bien común coloca a los seres humanos y al éxito de las relaciones entre ellos como un elemento vital de este sistema, busca crear las condiciones pertinentes y motiva a los usuarios a que convivan y se organicen de manera solidaria, cooperativa, ecológica, subsidiaria y democrática.