Análisis sobre los fundamentos, alcances y tensiones en la protección de la dignidad humana, la justicia social y la defensa de libertades fundamentales.
En el contexto de la crisis social y política que vivimos se afirma insistentemente, y con razón, que se ha roto el tejido social. Sin embargo, suele soslayarse en qué consiste dicho tejido y dónde encuentra su fundamento. Y es que se mantienen concepciones heredades del liberalismo individualista y los colectivismos del siglo pasado.
La economía del bien común coloca a los seres humanos y al éxito de las relaciones entre ellos como un elemento vital de este sistema, busca crear las condiciones pertinentes y motiva a los usuarios a que convivan y se organicen de manera solidaria, cooperativa, ecológica, subsidiaria y democrática.
En contra de lo que suele pensarse, el pensamiento escolástico, particularmente la doctrina de Santo Tomás de Aquino, ni está superado ni está fuera de moda.