Las consecuencias de estos segundos de movimiento telúrico han sido catastróficas para las ciudades y municipios del Occidente de Colombia, especialmente para el departamento de Choco y su capital Quibdó, los departamentos del eje cafetero (Risaralda, Caldas, Quindío), El Valle del Cauca y Cauca, que más sufrieron las consecuencias. Las ciudades más castigadas fueron Pereira, Cali, Manizales y una infinidad de poblaciones que quedaron semidestruidas.
La información que dio el presidente Abelardo de la Espriella es de catástrofe: 289 personas fallecidas, 4,187 heridas y 143 desaparecidas, 120,483 familias damnificadas, 26,945 viviendas destruidas, daños en 285 centros de salud, 2,838 establecimientos educativos y más de 100 templos derrumbados. Se logró el rescate de 395 personas que estaban bajo los escombros.
Afortunadamente, en medio de esta gran tragedia ha surgido una inmensa ola de solidaridad de todo el pueblo colombiano, al igual que de decenas de países, que se han hecho presentes.
Ha sido una corriente imparable y continua de donaciones -desde los grandes empresarios a las personas más sencillas-. Todos quieren ayudar a sus hermanos en desgracia.
Solamente del Banco de Alimentos de Bogotá, de la Iglesia católica, ha enviado y distribuido 4 mil toneladas de ayuda, sin contar la de los otros bancos de alimentos del país.
A lo anterior se agrega la ayuda de empresarios que suman más de 1 billón de pesos colombianos; y los aportes de artistas y deportistas que han enviado aviones completos de alimentos y elementos para la construcción de escuelas y viviendas.
Una ayuda muy importante es la Espiritual, miles de sacerdotes están atendiendo a los damnificados y sus familias. El cardenal de Bogotá, junto con 80 sacerdotes voluntarios de la Arquidiócesis, han acudido a atender espiritualmente a los damnificados.
PRUEBA DE FUEGO
No cabe duda de que, en su primer día hábil, el nuevo gobierno fue sometido a una gran emergencia. Desde el primer momento estuvo desplegado en las zonas de desastre con el presidente y la primera dama a la cabeza, para conocer, evaluar y disponer las acciones de ayuda y rescate.
El Gobierno arranca con muy pocos recursos, una inmensa deuda pública que dejó el gobierno de Petro, y las instituciones del Estado -que debían responder de manera inmediata-, como la Unidad de Gestión de Riesgo y Desastres (UNGRD) están saqueadas y anuladas a causa de la corrupción y el desgobierno anterior.
A pesar de todo, se ha respondido de manera rápida y eficaz gracias a la inmensa solidaridad de la población y de los gobiernos e instituciones internacionales.
Viene la reconstrucción que tomara años -se estima costará 30 billones de pesos- y que, esperamos, sea gestionada de la mejor manera.
A esta emergencia provocada por el sismo se suma la tragedia que ha dejado el anterior gobierno.
- Una deuda pública que llega a los 1,170 billones (60.5% del PIB). Cuando llegó Petro la deuda ascendía a 740 billones; casi la duplicó en tan solo 4 años.
- De noviembre de 2025 a marzo de 2026, el gobierno Petro gastó 40 billones de pesos en contratos directos (a dedo) que, se dice, se destinaron a fortalecer la campaña del candidato presidencial oficialista, que al final perdieron.
- La integración de Cuatro grandes estructuras: FARC, ELN, Clan del Golfo y otros cárteles de la droga -que suman cerca de 30 mil guerrilleros-, con acciones terroristas constantes.
- 300 mil hectáreas de cultivos de Coca que producen 2 mil Ton al año de cocaína (si el precio del gramo cocaína en el mercado es de 90 dólares, el negocio vale 180 mil millones de dólares al año).
- Crisis profunda en el sistema de salud.
- Economía estancada y con incentivos negativos para el emprendimiento.
- Educación pública tomada por estructuras marxistas.
- Organismos de Cultura tomados por la ideología Woke e indigenista.
- Invierno demográfico, caída drástica de nacimientos y crecimiento del número de abortos.
Y una lista larga de problemas que no dan espera y requieren acciones inteligentes, eficaces y profundas para rescatar a Colombia.
El presidente Abelardo de la Espriella se ha comprometido a enfrentar estos desafíos para que Colombia viva. No por nada su programa de gobierno lleva el nombre de PATRIA MILAGRO.
El nuevo presidente es consciente del tamaño del desafío y por eso se ha encomendado a Dios y a su Madre la Virgen María, y ha pedido a toda la nación la oración constante para superar la grave emergencia que vive la Patria.
Cita este artículo
Magaña, J., (2026, octubre 1º). Terremoto en Colombia. Revista Forja Para el Bien Común. https://revistaforja.org/terremoto-en-colombia/
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