La anticoncepción, el asistencialismo y la eutanasia, males que dañan al ser humano y corroen la democracia, tienen una misma génesis: el relativismo ético.
En diciembre de cada año se conmemoran las apariciones de la Virgen María de Guadalupe, Emperatriz de las Américas. Este suceso cambia por completo la historia de nuestros pueblos y nos da sentido, identidad y, sobre todo, esperanza que llega al alma de todo un continente que pese a todo, resiste en la fe.
En aras de supuestas mayorías, de un falso laicismo o de una corrección política, libertades democráticas, como la de expresión y religiosa, son atacadas en diversas partes del mundo.
La Ciudad de Buenos Aires se ha convertido semanalmente en un verdadero caos de tránsito y violencia por las
manifestaciones callejeras, cuya causa no es la pobreza sino las diferentes ideologías que les prometen falsas redenciones y utópicos paraísos “justicieros».
Cuando la democracia logró su auge luego de la caída del totalitarismo soviético, el mundo creyó estar cerca de la «tierra prometida», pero la democracia no termina de ser comprendida en su sentido más amplio como la posibilidad de aportar al bien. Aunado a ello, el ejercicio de la política, incluso en países democráticos, ha olvidado su propósito: el Bien Común.
En tiempos de incertidumbre, las ideas y valores fundamentales cobran un renovado protagonismo. En esta edición, exploramos la raíz de las crisis contemporáneas, la relevancia de la familia, el papel de la educación y los desafíos políticos y religiosos que moldean nuestro presente.